Imagen: Henri Toulouse-Lautrec
Pasen y vean, con ustedes: "La Goulue"
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¿Cómo dices?
¿Que no la conoces ni sabes quien es?
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Ah, eso sí que no me lo creo , seguro que la has visto mil veces en los famosos cuadros que Toulouse-Lautrec hiciera de ella en el Moulin...
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... el Rouge, se entiende ...
Y es que sí, a pesar de su apodo y sus kilillos, La Goulue era famosa por su agilidad bailando y su levantar la pata hasta límites casi insospechados...
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¿Qué dices, que crees que exagero? Pues espera, echa un vistazo y verás
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Imagen: Henri Toulouse-Lautrec
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De insaciable apetito (de ahí su apodo) y nacida en Alsacia (París) en 1870,
Louise .
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Weber, además de ser famosa por arramplar con todo aquello comestible (y bebestible) que hubiera en las barras de los sitios donde acudiera a actuar , creció rubia , regordeta y descarada, pero eso sí con , al parecer , mucho encanto .
Con una vocación insaciable también -idem que su épica glotonería- de ser bailarina , y gracias a los contactos abridores de puertas que -tras su labor como modelo de desnudo- hiciera para Renoir... Louise escapaba a escondidas con ropa "prestada" tras su jornada en la lavandería y se paseaba por los locales de baile de la ciudad haciendo su numerito amateur: pata pá aquí, pata pá allá, hasta que la casualidad la hizo coincidir en el tiempo y el espacio con Marcel Astruc.
¿Y qué supuso eso? , te preguntarás , pues supuso que la Goulue hiciera su entrada triunfal como quien dice en el "Circo Medrano", de ahí al Moulin Rouge sólo fue un pasito. Nunca mejor dicho .

Y es que para entonces -para la apertura oficial del Moulin Rouge en 1889 , me refiero- La Goulue ya empezaba a ser una bailarina reconocida . .
Imagen: La goulue en 1889
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Su picardía y descaro, unidos a una flexibilidad inigualable trajeron como consecuencia la formación de la famosa "Quadrilla" , aquellas bailarinas de Can-Can que , enseñando pololos y enaguas en pleno desenfreno nocturno y vapores de absenta y ,dejándose caer espatarradas al final del número musical, hicieran tan famoso al Moulin Rouge convirtiéndolo en absoluto icono del París de las frances .
Fue Celeste Mogador la creadora del tan famoso baile que, a ritmo de la música de Jacques Offenbach, dejaba frenéticos y casi sin respiración no sólo a las cabrioleras bailarinas brincadoras sino a todo aquel que las viera , y que acababa - ejem, digámoslo finamente- : sulivellado .
Tachado de impúdico en un principio y asociado con chulos y protitutas de baja estofa , fue sin embargo justo ése el reclamo del pícaro baile que hacía acudir al Todo París al Moulin Rouge para verlo .
Como ves hipocresía la ha habido siempre, ¿no?
. Pero claro, también la cosa de tacharla de impúdica tenía su cierta justificación, y es que en más de una ocasión las bailarinas salian a bailar sin ropa interior.

Mondieú!, pá habernos matau... Como para no "sulivellarse" ...
...Si hasta tuvieron que recurrir a instaurar en el Moulin la figura del Père la Pudeur, el padre pudor, que se asegurara de que las señoritas salían a bailar y subir la pata siempre con las pantaletas puestas.

imágenes: Henri Toulouse-Lautrec
Pero dejémonos ya de pololos varios y regresemos a la protagonista de la entrada de hoy
Además del "grand écart" (dejarse caer al suelo abierta de piernas) , la Goulue se hizo famosa por su provocativa manera de bailar y su habilidad para quitar el sombrero de las cabezas de los señores con la punta del pié.
Yvette Guilbert (una de las "quadilleras" del Moulin la describe así en sus memorias :
"La Goulue, con medias de seda negra y el pie de raso negro en la mano, hacía dar vueltas y más vueltas a los sesenta metros de encaje de sus enaguas y enseñaba sus calzas graciosamente bordadas en su pequeño trasero con un corazón que se partía, farsante, cuando ella se inclinaba en saludos irrespetuosos, con sus manojos de lazos de cintas rosas en las rodillas y una sugestiva espuma de puntillas descendiendo hasta sus finos tobillos, que dejaban aparecer y desaparecer sus adorables piernas, ágiles, espirituales y excitantes.
Imagen: Henri Toulouse-LautrecLa bailarina descubría a su caballero con el pie mediante un golpe suave y elegante en el sombrero y ejecutaba el grand écart, con el busto recto, su delicado
talle en la blusa raso
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azul cielo y su falda de raso negro “cortada” en forma de paraguas, desplegándose en sus cinco metros de diámetro.
¡Era magnífico!
La Goulue era bonita y de apariencia vulgarmente espiritual, con el flequillo rubio sobre la frente hasta justo encima de las cejas. El pelo formando un moño en lo alto de la cabeza comenzaba como mecha apretada y retorcida en la nuca para que no se le deshiciese durante la danza. De sus sienes descendía, formando rizos sobre las orejas, la clásica “patilla”, y desde París hasta la Bowery de Nueva York, pasando por los tugurios londinenses de Whitechapel , todas las chicas de la época llevaban el mismo peinado y la cinta de color ceñida al cuello"
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Cómo pues no iba Lautrec a pintarla.
¡Naturalmente que sí!
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Imagen: Henri Toulouse-Lautrec
La Goulue fue poco a poco haciéndose tan famosa y reconocida que en un periquete pasó a cobrar un pastón por sus actuaciones .
Se compró una casa en Montmartre y en ella se puso a vivir con su amante la Môme Fromage (la de negro en la imagen) Fue moderna e irreverente hasta para eso, así como ambiciosa.
Y, de pronto... ser parte destacada de la quadrilla ya no fue suficiente para ella, quiso más. Abrió su propio club de baile .
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Y ese fue su mayor error.

Y porque todo l
o que sube baja, y en estas cosas del espectáculo la novedad dura lo que dura una espuma , para la llegada de 1895, el público comenzó a estar cansado de una Goulue la mar de entradita en carnes y que ni siquiera estaba en el Moulin , de modo que china-chana, a ésta no le quedó otra que coger sus bártulos e instalarse en una barraca ferial donde se dedicó a darle a la danza del vientre y a bajar de paso algo del peso que había ido ganando con su demesurada afición a los bombones de menta.
Es allí, en la barraca, donde cae en la cuenta de pedir ayuda a su amigo Lautrec para que se la decore con carteles que hagan al público recordar quien fué:
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"Mi querido amigo, iré a visitarle el 8 de abril a las dos de la tarde, mi barraca estará en el Trône, donde estoy a la izquierda según se entra. Tengo un buen sitio, y me alegrará mucho si puede encontrar tiempo para pintar algo para mi ; sólo dígame donde comprar los lienzos y haré que los tenga ese mismo día".

Imagenes: Henri Toulouse-Lautrec
Lautrec, que siempre le había tenido cariño, accedió a pintarle dos enormes telones de 3 x 3 metros cada uno y que hoy día quedan como magnífico testimonio del paso efímero de la Goulue por las barracas de la Feria del Trono.
La barraca de La goulue en La feria del trono
Arruinada tras malgastar su fortuna en locas inversiones ,La Goulue pasó a ser vendedora de flores en el Casino de Paris, luchadora en la feria de Neuilly, domadora de fieras en un circo, y "fenómeno curioso" en el "trabajito" que le buscó en una barraca el hombre con el que vivía en aquel entonces y que más tarde la abandonaría .

Está claro que La Goulue no debió parecerle lo "fenómeno" suficiente ....
De ahí a vender cerillas y tabaco y posteriormente ser la criada alcoholizada de un burdel fue todo uno . La Goulue moriría en el hospital parisino de Lariboisière no sin antes preguntarle al sacerdote que la asistía:
"Padre, cree que el buen Dios me perdonará, tendrá para mi un sitio en el cielo?
... es que yo soy "La Goulue"...
Si quieres puedes echar un vistazo también a las otras entradas que hay en el blog acerca del Moulin Rouge. Para verlas clica AQUI y AQUI .