viernes, 28 de noviembre de 2008

Da Vinci en la cocina. ¡Háganme el favor de usar la servilleta!



Da Vinci en la cocina

¡Háganme el favor de usar la servilleta!




Leonardo da Vinci, el más grande de los genios del Renacimiento, el más grande inventor de todos los tiempos, no sólo fue un gran e innovador gourmet, sino que a él debemos lo que hoy se consideraría Nouvelle couisine, es decir, experimentar en la mezcla de nuevos y desconocidos ingredientes , disponiéndolos en el plato de modo estético .


Pero la clave más importante para comprender el interés apasionado de Leonardo por la comida, se encuentra sin duda en las circunstancias de sus primeros años. Cuando su madre contrae segundas nupcias, con el repostero Accatabrigia di Piero del Vacca, que colma a Leonardo de dulces y le inculca las sutilezas del arte de la cocina, permitiéndole moldear mazapanes que pueden dejarse endurecer bajo el sol. Es a partir de este momento cuando Da Vinci adquiere un gusto por los dulces y una pasión por la comida que le acompañaría toda su vida .



Pero fué al cumplir los 23 años cuando , tras haber servido mesas, como aprendiz, en la taberna Los tres caracoles y tras la misteriosa muerte de todos sus cocineros , que Leonardo es puesto a cargo de las cocinas . Como jefe de cocinas , da Vinci emprende entonces la tarea de "Civilizar" los platos... Y lo que NO eran los platos ...




Una alternativa a los manteles sucios



"La costumbre de mi señor Ludovico de amarrar conejos adornados a las sillas de los convidados a mesa, de manera que puedan limpiarse las manos impregnadas de grasa sobre los lomos de lsa bestias, se me antoja impropia del tiempo y la época en que vivimos . Además , cuando se recogen tras el banquete y se llevan al lavadero , su hedor impregna las demás ropas con que se los lava "
"Al inspeccionar los manteles de mi señor Ludovico, luego que los comensales han abandonado la sala de banquetes, hállome contemplando una escena de tan completo desorden y depravación, más parecida a los despojos de un campo de batalla que a ninguna otra cosa, que ahora considero prioritario, antes de pintar cualquier caballo o retablo, la de dar con una alternativa."
"Ya he dado con una. He ideado que a cada comensal se le dé su propio paño que, después de ensuciado por sus manos y su cuchillo, podrá plegar para de esta manera no profanar la apariencia de la mesa con su suciedad. ¿Pero cómo habré de llamar a estos paños? ¿Y cómo habré de presentarlos?"



Preocupado , y en la víspera de una comida, Leonardo presentó en la mesa una solución a la terrible suciedad que continuamente impregnaba los manteles ; consistía en un paño individual dispuesto sobre la mesa frente a cada invitado destinado a ser manchado, en sustitución del mantel . Había nacido la servilleta -y con ella también una serie de pliegues con los que colocarla de modo decorativo- y que sirvieran para dejarla plegada después evitando así que se vieran las manchas


Sin embargo, con gran inquietud por parte del maestro Leonardo, nadie supo cómo utilizarlo o qué hacer con él . Algunos se dispusieron a sentarse encima . Otros se sirvieron de él para sonarse las narices. Otros se lo arrojaban como juego. Y otros, envolvían en él las viandas que ocultaban en sus bolsillos y faltriqueras.


Cuando hubo acabado la comida, el mantel principal quedó tan sucio y calamitoso como de costumbre , y Leonardo : desesperanzado ante la sospecha de que su invención no lograra establecerse .


4 comentarios:

carmensabes dijo...

Genial Femme...de verdad te saliste por los bordes!!!jajajja muy interesante, divertida , curiosa e ilustrativa historia...y encima real!!!cuanto se aprende contigo!!!

Abrazos guapa!!

jorge dijo...

los adelantados a su tiempo, aveces, no ven el fruto de sus ideas.

Ese Leonardo debia ser (a) un hombre con mucho tiempo libre o (b) un señor que disponia de dias de 36 horas.

No se pueden hacer tantas cosas en 24 horas.

Es curioso pensar que muchas de nuestras ciudades no le conceden una calle.

Tan ilustrativa como siempre, pasar por aqui es sinonimo de aprender.

Miguel Angel dijo...

Gracias por esta lección de historia, Leonardo, que decir, nada mejor leer lo que pones y así de ese modo aprender cosas que llenan e inquietan la curiosidad.
Saludos
MA
PD
Si te parece pondré un enlace en mis blogs, que se extienda la cultura.

Abriles dijo...

¡Que geniales las genialidades de este genio...! ;-P

Ahora en serio...¿este hombre solo tenía un cerebro?

¡Que mente más prodigiosa,que talento...casi casi como el tuyo...él nos hizo disfrutar con sus cosas y tu nos deleitas enseñandonoslas...!

¡Un lujazo vuestras existencias!

Smuacksss...