viernes, 13 de marzo de 2009

Honoré de Balzac a la mesa ...o cien de una tacada




Imagen: Abraham van Beyeren



Honoré de Balzac a la mesa,

.. o cien de una tacada





"Dime qué comes y te diré quién eres"

Honoré de Balzac





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Pocos escritores a lo largo de la historia , como Balzac (1799-1850), han dado tanta importancia a lo que comían y bebían sus personajes . No hay novela suya en la que en un momento dado un personaje no aparezca sentado a la mesa dando buena cuenta de un menú del que Honoré nos da pelos y señales.

Y es que Honoré de Balzac fue un virtuoso dentro del mundo de la cocina, y su interés por la comida, casi casi enciclopédico; tan es así que Fernand Lacre, un comentarista de la época extrajo de entre sus obras una larguísima lista de restaurantes e hizo con ella una guía que catalogó con estrellas (según los valoraba el propio Honoré) . Una especie de precursora de la Guía Michelin , pero a lo Balzac . Pero lo más curioso de todo es que el autor de "La comedia humana" -que , por cierto, tiene como escenario los grandes restaurantes parisinos- , era de lo más comedido mientras escribía. No se permitía apenas un capricho. Su dieta se basaba en unas legumbres hervidas, unos huevos escalfados, un vaso de vino, fruta y eso sí : mucho café; pero ... siempre hay un pero... espérate a que acabase una obra... entonces sí que se daba el festín padre. Acudía a alguno de los mencionados restaurantes y se daba un homenaje. Y cuando hablo de un festín de alto copete, lo que quiero decir es que -tal como cuenta el propio editor Werdet acerca de una cena a la que acudió con él , de una tacada, el angelito se podía meter entre pecho y espalda :
"... cien ostras de Ostende, doce costillas de cordero, un pato con nabos, un par de perdices asadas, un enorme lenguado lenguado normando ,sin contar los entremeses, las frutas, la enorme cantidad de peras que devoró -más de una docena- y todo ello regado con los vinos más finos . Tomó luego el café y los licores . Todo engullido sin misericordia . Al acabar su pantagruélica comida me dijo : " A propósito, querido, ¿ tiene usted algún dinero? Yo le contesté : sólo llevo unos 40 francos . No necesito más que cinco , respondió . Hice entonces el gesto de recoger algo del suelo y se los pasé. Pidió la cuenta y sin mirarla sacó un lápiz , escribió unas palabras y la firmó. Dio al camarero la moneda de cinco francos como propina y salimos a la calle. Yo estaba intrigado: querido Balzac, le dije ¿ qué habeis escrito al pie de la factura? Mañana lo sabreis , me contestó" .


Efectivamente , al día siguiente , el editor Werdet recibió una factura de "Chez Véry" que se elevaba a 62 francos con cincuenta centavos, que el elditor , avisado, se apresuró a restar de las ganancias del buen Balzac, incluyendo los cinco francos de propina



"El glotón es el sujeto menos estimable de la gastronomía,
porque ignora su principio elemental:
¡El arte sublime de masticar!"


Honoré de Balzac


Pero en la obra de Balzac no sólo encontramos referencia a restaurantes o banquetes, por ejemplo, en su obra en su obra “Tratado de los excitantes modernos” da su particular opinión sobre la nutrición:
"El destino de un pueblo depende de su nutrición y de su régimen. Los cereales han creado los pueblos artistas. El alcohol ha aniquilado las razas indias. Para mí Rusia es una aristocracia sostenida por el alcohol. Y quizás el abuso del chocolate ha sido la causa de la decadencia de la nación española, que, en el momento del descubrimiento del chocolate, estaba a punto de reconstruir el imperio romano".

Escultura: Rodin


Pero no sólo con su editor solía comer Balzac ,¡qué va! ; una vez a la semana se daba un caprichín junto a un amigo del que sólo se diferenciaba una cosa: a Honoré le gustaba acompañar el queso Roquefort con Champagne y su amigo sin embargo prefería el vino dulce de Sauternes. Una noche, cuando ya habían terminado un asado y estaban esperando los quesos, al amigo le dio un ataque y cayó fulminado sobre la mesa. Rápido de reflejos, Balzac saltó de la silla, llamó al maître y le dijo: “Hoy sirva el Roquefort sólo con Champagne”.

Actualmente ,ha sido el comentarista gastronómico de Le Monde , "La Reyniere", quien ha recopilado en el libro "Balzac a table ", toda una serie de platos citados por el autor a lo largo de sus obras .

Pero lo cierto es que aparte de su pasión por la comida y sus periodos de "carencia", de sus desfases y sus "salidas geniales" también es , éste que escribe a su hermana, Honoré Balzac un hombre que buscaba el afecto femenino:


"Mi plato está vacío y tengo hambre.
Mis dos únicos e inmensos deseos es ser célebre y ser amado…
consagrarme a la felicidad de una mujer es para mi un sueño perpetuo”.


.

7 comentarios:

Elvira dijo...

¡Ostras! Nunca mejor dicho... mira que tomarse 100!!! Pues a mí si me hablan de tanta comida casi que se me quita el hambre. Besos

Elvira dijo...

No sé si quedaba claro, pero lo que me quita el hambre son los excesos de Balzac, nunca tus maravillosas entradas, querida femme!!! ^_^

mojadopapel dijo...

Dentro de la seducción en el amor puede ir divinamente acompañarlo con buenas viandas y buen vino, muchas veces a un hombre se le conquista o se le retiene por el estómago, personalmente me encanta una buena charla alrededor de una buena cena sorpresiva acompañada de un buen vino. Es un buen comienzo.

carmensabes dijo...

"quizás el abuso del chocolate ha sido la causa de la decadencia de la nación española"

jajajajaj, la verdad, que hoy debo estar decadente total...no paro!!!

Un besazo querida.

Femme d chocolat dijo...

A mí me pasa igual, Elvira . Me empacho sólo de verla.

JAJAJAJA, SÍ, SI QUE QUEDABA CLARO, CIELO, JAJAJAJAJAJJa, no te preocupes

Un beso gordíisimo!!! ^__^

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Sí, Mojadopapel, yo creo que cuando 2 están por la labor, y hay química y ganas de estar bien , casi cualquier comienzo y lugar son buenos. Cierto que si es agradable y hay el buen preludio de un buen vino o similar, el clima favorece a que las cosas se den mejor...


Un besín

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Jajajajajjaajjajajajajajaja, Carmen!

ahora se explica lo mío pues, jajajjaja . Soy yonki total del chocolate.... ¡ del negro!; ojo, que hablo del de comer , a ver si ahora me va a caer la del pulpo por porreraaaaaaaaaaa.

Me se entienda correctamente, oigan!


JUAS

^_^


Un beso, guapa

fandestéphane dijo...

Al oir como se abría bruscamente la puerta, Hélène,se incorporó en el diván donde descansaba, vió al marqués y lanzó un grito de sorpresa.Había cambiado tanto que sólo los ojos de un padre podrían reconocerla. El sol del trópico había embellecido su blanco rostro con una tonalidad oscura de un color maravilloso que le daba una expresión de poesia. Y allí se respiraba un aire de grandeza,de firmeza majestuosa,un profundo sentimiento por el que el alma más ruda debería estar impresionada.
Honoré de Balzac

El dictado que la señorita David (Stéphane Audran)recita en clase a sus alumnos en la película de Chabrol, Le boucher (El carnicero).

Hay muchos dias -y es absolutamente cierto- que me paso esta secuencia ,la he visto más de 150 veces.
Como verás femme, no pierdo la ocasión para hablar de ella. Te recomiendo ver la película, primero porqué es una obra maestra y después porqué a este ritmo acabaré por explicártela toda.

Un beso

Ricardo Signes dijo...

Excelente texto. Añado tan solo un par de observaciones: todas las referencias a restaurantes en la obra de Balzac son reales. De hecho con sus referencias se puede reconstruir una guía gastronómica del París de la primera mitad del XIX. Lo cual no debe sorprender, pues como reza el encabezamiento de este brillante artículo Balzac consideraba que la comida servía para definir a un personaje. No obstante, y sin ánimo de incordiar, me parece que la frase en cuestión no es de Balzac, sino de Brillat-Savarin en su "Fisiología del gusto".