domingo, 18 de julio de 2010

Tía María . Intensidad de esclavitud



Tía María . Intensidad de esclavitud



De inigualable sabor, mezcla de caramelo café y ron , el licor de Tia María suele ser el remate ideal a una comida . Así al menos ha sido considerado en mi casa desde siempre . Y de hecho fué así como yo lo descubrí , gracias a mi padre, un fan acérrimo; y la verdad es que no me fue nada difícil compartir su gusto y engancharme a él .

Poco más o menos que me parecía escuchar a Marley cada vez que lo probaba: suavecito reggae pá aquí, suavecito reggae pá allá y yo allí, convertida en rastafari . El Tía María posiblemente sea uno de los licores de café más ricos que conozco

Y también rica y sabrosa es su historia .

Mezcla de leyenda y realidad, no se sabe a ciencia cierta dónde lindan la una con la otra, pero sea como fuere yo os la cuento "por si las flies".

Fue rondando el año 1655 cuando sucedió el que a los nobles españoles habitantes de Jamaica les cayera la del pulpo y tuvieran que abandonar por patas la isla a toda velocidad . Llegaban los british a tomar el relevo en toda la plantilla de altos cargos y se les había acabado de golpe y porrazo el buen vivir y el mecerse suavemente en la hamaca y la brisa marina al amor del cocotero.

Toma del frasco, una ERE en toda regla y yo con estos pelos!

Hala, hala ... deprisa y corriendo, apenas sí les dio tiempo de poder ponerse las chanclas...


¡Jopelines, corre corre, que viene Morgaaaaaaaaaaaaan!


( El Pirata, no Lina... se comprende)
.

Imagen: Morgan ( el pirata, no Lina, I mean )

Y héte aquí que en pleno barullo de si esta chancla es mía y esta esclava es tuya, espera no te vayas todavía que yo voy por ´l puchero´los garbanzos ... una de estas señoritas bien, de pronto se encontró separada de su familia y en la única compañía, eso sí menos mal -para eso era una niña bien- , de su esclava personal a quien apodaba por lo visto : Tía María . (Imagino que porque posiblemente la crió desde niña)

Sea como sea, y según cuenta la leyenda , la esclava- seguramente por su SABIO instinto de supervivencia """propio""" y atávico de su SER esclava y NO "señorita" , consiguió salvaguardar además de a su señorita (no Escarlata ; ""Señoríta´Calata""... ¿Recordais el personaje de Mami, en "Lo que el viento se llevó" ..?, en la imagen) un valioso paquete que contenía unos aretes de perlas negras de incalculable valor -y no sólo por ser perlas negras-, sino porque además habían pertenecido ni más ni menos que a la reina Isabel ; La Católica, se entiende. Pero es que además había por lo visto junto a los aretes también un pergamino con la receta de un antiguo licor familiar.

... Bueno, esto es lo que dice la leyenda que cuanto menos es curiosa . Yo sinceramente dudo de que ambas cosas fueran juntas en el mismo paquete . Más bien me inclino por pensar que la receta del futuro licor fuese una invención o sabiduría de la propia Tia María que quizás hubiese oído o tomado junto a sus "compañeros de esclavitudes varias" . Pero claro, es más chic -sobre todo entonces- pensar que la receta no es propia de una esclava o esclavo jamaicano cualquiera, sino que -una vez más- es proviniente de una niña o niños bien del momento .

Siempre hay clases.

Yo: lo dudo. No el que haya clases, sino el que fuera algo propio de la famosa familia bien. Por cómo es el Tía María -quienes lo hayais probado- pienso que se acerca más a la raza , sangre y sabores afro-jamaicanos que a la posible receta de un español del siglo XVI. Aunque posiblemente sí estuviera escrita en un pergamino a manos de un español, pero muy posiblemente gracias a haber sido escuchada en boca de otros o quizás paladeada allí en Jamaica gracias a otros , con los sabores autóctonos y propios de los autóctonos . Pero es mi opinión, claro está. No tengo pruebas que lo argumenten.

La leyenda cuenta que la receta ERA de la familia española. Mi opinión instintiva, y que además se llame Tia María , me hace sospechar otra cosa , pero es sólo una sospecha . La mía. España tiene fantásticos vinos y licores, no voy a descubrir nada nuevo diciendo eso ahora, pero lo que me extraña y mucho es que si era de un español que tenía tanto poder allí entonces : el licor no se hubiera dado a conocer antes. O puede que sí y de ahí que estuviera escrito en pergamino y considerado un bien valioso , y simplemente lo que ha sucedido es que con todo el merequeté que se lió la historia no lo recuerda a nivel de consumo generalizado y/o embotellado.
Quien sabe. El dato se pierde y únicamente aparece cuando la dichosa Tia María adquiere relevancia esta vez ya no en su calidad de esclava sino de salvadora de su señorita y sobre todo: del valioso patrimonio .Voilá, tachán con magistral receta incluida. Pero ¿desconocida? hasta entonces .

Curioso.

Sea como fuere, al parecer aquellas 2 únicas posesiones rescatadas del apresurado "salir por pies", fue el único regalo que tradicionalmente se iba pasando de generación en generación en la familia de la Señorita no Escarlata, se entiende. No en la de la Tía. Esa con poner la fórmula y el nombre ya tenía bastante.

La cosa es que , pasaron los años, y aquella señorita se casó con un oficial de las fuerzas británicas , y cuando allá que te allá su hija su hija mayor contrajo matrimonio, se instituyó una tradición que luego fue continuada por sucesivas generaciones. Los aretes de perlas negras y el famoso pergamino pasarían como regalo de bodas de generación en generación.

Y volvieron a pasar más años , y la tradición seguía y héte aquí que de pronto , en pleno siglo XVII , llegó a Jamaica un Doctor, de nombre Kenneth Leigh Evans , que investigando sobre ciertos licores del caribe y sobre todo jamaicanos se topó con aquella delicia a base de café y ron al probarla, al parecer , en casa de unos de los descendientes de la famosa familia.

¿¡Pero qué es esto?!, se dijo . Y se puso a idagar. Y a base de tirar del hilo llegó a Tía María. Ojo que dije a Tía María y no a la familia de la niña bien .

Tenía entre sus manos algo valioso que no podía dejar escapar. ¿Pero cómo? El dichoso licor planteaba un problema no resuelto todavía . Era efímero. Una vez preparada la fórmula duraba apenas dos días. Su espíritu escapaba , quedando sin condensar. Por eso era algo que sólo se preparaba para ocasiones especiales.
Pero él , igual que yo, está claro que con una sola probadita se hizo fan y , ni corto ni perezoso se puso manos a la obra , dando por fin con el quid , y logrando dejar apresado en la botella el intenso espíritu de la Tía María . Esta vez en una hermosa variante de esclavitud : como Genia atrapada en la botella entre aromas de vainilla , azúcar de caña y ron.




No es una mala forma de acabar. O de empezar, según se mire . La botella siempre puede estar o medio vacía o medio llena. Yo prefiero quedarme con lo segundo. Y también pensar que la fórmula es de pura raza . La propia de las gentes que trabajan duro y que no siempre han sido Reconocidas a tiempo. O quizás sí , y de ahí que curiosamente el licor tenga una curiosa peculiaridad que parece apuntar en justicia a la raíz de sus orígenes : No se puede envasar en botella transparente. Ha de estar siempre envasado en botella oscura . Para no perder su espíritu.
.

Jamanicano tenía que ser ...



14 comentarios:

Pilar dijo...

apasionante historia de raza¡¡¡
como todas las tuyas, con la intensidad que te caracteriza, jejejejeje... dejándonos (al menos a mí) con la boca abierta... por si nos cae algo de tía maría ;)
besos

Elvira dijo...

No lo he probado nunca, pero has conseguido que me apetezca tomar un chupito. Y eso que no soy de licores.

Besos jamaicanos

Nina Maguid dijo...

Sigo sin saber cómo haces para encontrar estas cosas.
Me ha encantado la historia, desde ahora el Tía María para mí no será solamente un licor sino una mezcla de aventura y romanticismo, que por cierto, a eso sabe.
Me inclino a pensar que la receta era de la familia española, uno se va haciendo a los sabores locales. Te consta que los demás miembros de la comunidad no la conocían? No podría ser que la familia ofreciera el licor a sus invitados pero se guardara la receta bajo llave, como tantas familias han hecho con otras cosas (mi abuela con el arroz con leche, por ejemplo)?
Ya en terreno familiar, te cuento que el Tía María ha sido (co)protagonista de una historia en mi casa. Cuando Manuel tenía poco más de un año, uno de sus hermanos le mojó el chupete en Tía María. Cuando nos dimos cuenta, ya se lo había dado y la cara de Manuel iba experimentado una transformación como ésas de las fotos en secuencia rápida, de la extrañeza al más puro éxtasis. Con eso ya le alcanzó para sufrir su primera crisis de abstinencia, montó un pollo colosal para que le volviéramos a mojar el chupete, llevó tiempo y esfuerzo calmarlo y desde entonces le ocultamos la botella, aunque la reconocía en los anuncios de la tele y le hacía gestos de amor, deseo y excitación. Es una historia dramática, así que ni se te ocurra reírte :-P
Besitos de Tía María (yo me llamo María y tú eres una sobrina postiza pero muy querida... o sea de la familia... lo siento por ti).

Montse dijo...

Esta historia tiene su misterio escondido dentro del mísmisimo espíritu del licor ¡qué barbaridad, lo que hace la gente para que no le roben las recetas!!

No lo he probado nunca, no soy de licores, pero me pasa como a Elvira ¡lo cuentas tan bien, que dan ganas!!! jajaja..
Y la anécdota que ha contado Nina...ejem... no me río ¿eh? tiene su punto.

Besos a todas!

Nina Maguid dijo...

Montse! Confiesa que te morías por poner un careto de risa! Pobre mi niño, que a sus 26 años es un asceta consagrado a la vida contemplativa...
Si tenéis dudas lo podéis ver aquí conduciendo una meditación http://www.youtube.com/watch?v=aR5SPAJr69A

Pamela dijo...

Tienes un blog de lujo, no me perderé de aquí! y salud con un Tía María en estos días de frío sureño!

RITMO RANCIO dijo...

Bonita historia
Sobre todo la que atañe a la señorita de bien y a su esclava
Muy divertida

Un brindis de verano contigo y con Tía María
Besos

Aquí me quedaré... dijo...

Luego vuelvo. Tengo mal la conexión en el pueblo.

Me gusta más el ron.

Fandestéphane dijo...

Muy bueno el licor Femmmmmmme, lo probe por primera vez en 1975 y me gusto mucho. Me compre una botella pero fue la unica, y cuando se acabo ya no bebi mas Tia Maria.
Me has hecho entrar ganas de comprar otra vez este licor, y seguro que le encuentro mejor sabor sabiendo lo que he leido y lo que a ti te gusta...

Un beso

Fandestéphane dijo...

No pongo acentos porque no me funciona la tecla... de las tildes
jajaja

Mas besos

femme d chocolat dijo...

Jejeje, Pilar... Bueno, algún traguico que otro ya haremos por que "te caiga" ^_^

Un besote gordo, y gracias
*********

Yo tampoco soy de licores ni alcoholes fuertes, Elvira, pero de vez en cuando un chupetín... no hace ningún mal a nadie, ni siquiera a mí ^_^

Un besico
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Jajajajajja, Ninaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

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No, no vaya a pensar que me río de lo que cuentas ... ¡ qué va!

ya se vé claramente que es una historia dramática


^_^

sobre todo cuando se acaba el tía María , jajajajajjajajajajaja

Yo conocía una historia parecida pero con el chichón; ojo que dije chinchón, no chichón, que es el que aparece una vez que se le dá con frecuencia y a menudo al primero, jajajajjaja
Pero sí, lo de las "toñas" de anisete y los críos lo conocía, pero lo de tu hijooooooooooooooooooooo

jajaja, no, que no me río, que ya veo lo dramático que es !!!!

^_^

Me lo imagino, pobrecín , saludando a la botella a través del monitor


jajajajjaja

jajajjaja

GENIAL! ^_^

JAJAJJA

criatura!

( me apunto a esa familia; que lo sepas! jajajjaja)

Pues.. a veces son historias que sé, que he leído, Nina; otras me las encuentro navegando por ahí, o asociando por ahí al ver una imagen, o un comentario, o lo que sea, y luego indago. Nunca sé lo que voy a colgar. Antes tenía trabajo acumulado y preparado en la recámara del blog listo para colgar; pero últimamente lo ´nico que tengo - cuando lo tengo- son nombres o títulos para el futuro, pero sin nada escrito dentro; sólo la idea para desarrollar. Pero bueno, poco a poco iré teniendo de nuevo mi vida un poco más en orden.

Digo yo...

Y sí, como dije nada argumenta mi "inclinación" hacia la tía María; es muy posible que la recta fuera española y simplemente andaba en petit comité por aquello de lo "evanescente"; porque no sabían como hacer que durara más de un día. Es muy posible, sí.

Así que ese es el método de contemplación de tu hijo , eh??????????

jajajjajajajaj ME APUNTO!

Pero no será él de verdad, no? El del grupo que canta, digo. Ultimamente no ando nada puesta, ya no sé quien es nadie, ni reconozco a los de antes. jajajja

El tía María, desgasta la neurona


Besos enormes, cariño

femme d chocolat dijo...

Sí, yo también creo que la historia tiene más miga de la que parece, MOntse. Tanto si era de los españoles ( por qué no darla a conocer?) como si era de la esclava ( está clato porqué no lo podía reconocer)

Pero bueno, el caso es que ha llegado a nosotros y la podemos disfrutar.

BIen está lo que bien acaba.

NO?

Y no, aquí no nos reímos de lo que ha contado Nina, ni de cómo lo cuante. Faltaría plus!

^_^

Besos gordos
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Este ....


mmm


¿ el ascetismo ahora ...

...

este ...


ya no se hace como antes, no???????????????????



jajajjajajajajaja

Ya no van descalzos por la cueva, quiero decir...


jajjajajajajaa


^_^


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Gracias, Pamela!, lo mismo te digo, guapa, que acabo de "linkar" a tu blog y he visto una receta de salmón que me pienso "agenciar" ya mismo. Qué rico debe de estar eso! Con lo que me gustan a mí la mezcla de sabores, y agridulces.

Me verás a menudo por tu blog . Creo que vamos a compartir cocina; con tu permiso ^_^

UN ABRAZO GORDO.

Te agrego

femme d chocolat dijo...

Son cosas curiosas... Ritmo rancio. al menos a mí me encanta cotillear e indagar el origen de las cosas.

Es mi "Sálvame" particular, jajajajjaja

Un abrazo y chin-chin

********

Hola hola, Aquí.

Acabo de ver que ya se puede entrar de nuevo a tu blog. ^_^
Al principio no caí en que a lo mejor era porque estabas de vacaciones.

Lenta que es una... y con la neurona dispersa, jajajaja

Me alegra verte.
UN BESOTE
********

Anda, fande! no lo has vuelto a probar?
Yo la verdad, como dije antes no soy de tomar alcoholes de ninguna clase ( pobre de mí, ni cerveza, me hace polvo el estómago) pero ahora, como para preparar mis chocolates y tal uso licores, sí que pruebo el tía María ( con chocolate, claro) pero lo pruebo al fin y al cabo, y sigue gustándome. Si bien es verdad que si he de elegir entre todos los licores mi preferido es el Grand Marnier, licor de naranja y que - casualmente además- no me hace daño.

Te lo digo pa que lo sepas; por si no te apetece lo del Tia María ^_^


Un besote gordo!!!!

^_^

Nina Maguid dijo...

Me encanta que te apuntes, ya te mandaré el certificado. Y sí que es él :-)