martes, 1 de diciembre de 2009

La cafetera, ¡qué tardío invento!

Imagen: A. Varese



La cafetera, ¡qué tardío invento!



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Hoy día se nos hace impensable levantarnos como topos, medio ciegos por la mañana y no echar mano cómodamente del café que nuestra "melita", la cafetera de metal o , por qué no, nuestro "nespresso" nos hacen a toda velocidad ; es más, algunos -tan inteligentes ellos- incluso nos lo tienen preparado desde antes de que nos levantemos ...

¡Toma del frasco!

... Si es que los tiempos adelantan que es una barbaridad ...

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Pero no hace tanto que en las casas españolas el café matutino, o el que fuera, se preparaba en puchero. Sí sí, has leído bien. Ya sé que las nuevas generaciones no sabrán, ni casi podrán imaginar de lo que hablo, pero quienes hemos conocido a los forofos del puchero -como mi abuela ,por ejemplo- sabemos que "antes" -no hace tanto, pero antes-, el café se hacía poniendo agua hirviendo en una perolita e infusionándole a continuación el café molido .
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Yo nunca supe encontrarle el punto ni la gracia al invento, me pasaba justo al contrario que a ella (mi abuela) que , por más que tuvo cafeteras metálicas de rosca de todos los tamaños, era reticente a emplearlas; hasta el punto de que mi madre (cafetera a tope, en todos los sentidos) añoraba ir a verla -entre otras- por saborear un rico café de puchero.
Cuántas veces lo intentamos nosotras en casa sin éxito.
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Supongo que el quid de la cuestión estaba en que nos fallaban los tiempos. Los tiempos que hacía que la cafetera.de.rosca ya andaba funcionando por las tiendas, quiero decir.

Imagen: Bjorn Baar

Y es que , todavía mucho antes de esto que os cuento del puchero, ¡ya lo creo! , el café se tomaba masticado.
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Sí ,sí, como lo lees. Casi casi como si fueran caramelos o tabaco de mascar. Y te preguntarás porqué . Pues todo por querer asemejarse a una cabra ...
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¿Cómo?

Sí, verás, es que , cuando aquel pastor de cabras etíope, de nombre Kaldi, se percató de que a sus cabras -allá por el 850 d.C.-, tras comerlo , les daba por trepar monte arriba haciendo cabriolas , llegó a la conclusión de que aquello debía ser un buen invento... Y claro, buen invento sí que era , pero andar todo el día triturando granos de café con los "piños" para conseguir una miaja de pequeño "colocón", pues como que: resultaba cansado...

¡Había que inventar algo!

Y... está claro que, por mucho que nos empeñemos en disimular lo contrario, algo de vocación de cabra sí que debemos tener todos en el fondo porque , pasarían la friolera de casi casi mil años (lo que lees) hasta que a alguien se le encediera la bombilla e inventase -¡Voliá!- la cafetera.

En mi familia abueleril... nos quedamos -como habreis deducido fácilmente- en ese paso intermedio entre el de cabra y el de "modelnno", pues es con el método que os contaba antes: el del puchero, con el que estuvo degustándose y disfrutado del café por el mundo a lo largo de todo ese milenio, en casa de mi abuela continuó durante el siguiente también.

...O igual -ahora que pienso- es que en el fondo lo que pasaba es que mi abuela ¡¡¡ era del Oeste !!!, como Billy el niño!


¡Va a ser eso!

Imagen: Michael S Lewis


...Ahora me explico el porqué de niña un amigo de mis padres me apodó Cherokee; y yo toda la vida pensando que era por mis perpetuas trenzas y mi semejanza con los pielrojas , pero ¡qué va! , todo venía por las intentonas fallidas de mi madre en casa por hacer café de puchero en la famosa "cafetera del Oeste"... creada en 1818 y tan en auge entre los años 1835 y 1850 aunque bueno, yo, soy de una fecha algo posterior.
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ALGO .

Pero esa no es la cosa que quiero contar...

La "cafetera del oeste" así apodada por el uso que estos le daban y que tantas y tantas veces hemos visto en las pelis puesta directamente sobre el fuego , fue el paso intermedio entre el dichoso perolo y algo más estético y práctico donde preparar el café.

Imagen: Eric Barjot


Pero aún con todo... la cosa no resultaba bien del todo; había que inventar algo mejor ...

Y sería gracias a un farmacéutico (no es la primera vez que sucede esto en el mundillo gastronómico), que la primera cafetera de la historia hiciera su fulgurante aparición.

Corría 1.802, y la ingeniosa cabeza del francés Francois Antoine Descroisilles ideó unir dos recipientes de estaño por medio una chapa llena de agujeros. La parte inferior sería el espacio donde hervirían el agua y el café molido, que luego se filtrarían por el colador al subir pá arriba -al otro recipiente- gracias al punto de ebullición.

El invento chutaba bien, y Caféolette había dado su do de pecho.
La verdad que el chisme nuevo no estaba nada mal, aunque quizás hubiera que hacerle algunos retoques ...

Y es aquí donde nuestra franchuta Caféolette se va a ir de viaje a los EEUU...Es que le han dicho que allí hay alguien que le quiere meter mano ...

¡Hay que ver cómo son estas francesas!
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Pues nada, allá que te fué labuenamujer, a ver si si era verdad lo que le contaban ...
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Imagen: Fabienne Arietti

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Y lo era, ¡ya lo creo! Le metieron mano de arriba a abajo, pero sobre todo por enmedio ...Pero no penseis mal ... Es que la pobre ... no filtraba bien...

Pero, como suele suceder en estos casos de los padeceres femeninos, quien mejor comprende a una mujer... es otra mujer. Y héte aquí que en este caso volvió a repetirse la pauta. A fin de cuentas, quién mejor que una mujer para saber dónde fallaba la cafetera, si estaban tan acostumbradas a bregar con ella a diario poniéndola al fuego día sí y día también.


Caféolette, tras sus escarceos estadounidenses, había regresado a Europa, y fue aquí donde vino a topar con una de estas ama de casa habituales y alemana ella, llamada Melitta Bentz que, ni corta ni perezosa, dedujo que si el colador de agujeros no filtraba bien y por eso había que luego volver a recolar el café, a lo mejor la cosa estaba en poner un segundo filtro mucho más fino.

Dicho y hecho!, nuestra Melitta -qué apañada ella-, le plantificó un pañito de algodón en medio a modo de fino colador. Lo malo del invento es que la pobre no ganaba para paños, porque claro, con tanto uso no sólo acababan más negros y cegados que pa qué , sino que además llegaban a desgarrarse por tanto trote de jabón y paso de agua hirviendo como tenían que padecer.

Era el año 1.907 y Melitta (en la imagen) seguía dale que te pego con sus paños, pero no tardó mucho en idear algo que -esta vez sí- sería la uténtica revolución cafeteril. Iba a inventar los filtros de papel. Porosos, baratos ,y de usar y tirar tras un par de usos o tres. Al principio un poco cutres, sí, pero ¡qué quieres!, los principios siempre lo son; y el principio de éstos fue el de ser unos redondeles hechos con el papel que "le tomaba prestado" al material escolar de su hijo , pero poco a poco el invento acabó perfeccionándose...

Melitta tenía 35 años y acaba de convertirse en toda una potente empresaria tras patentar sus filtros el día 8 de Julio de 1908 en Berlín.

Y así llegaría -papelico pa aquí, papelico pa allá- la década de los 40´s y en ella el nuevo avance para la dichosa cafetera. Esta vez de la mano de un alemán emigrado a Estados unidos llamado Peter Schlumbohm, y que iba a introducir algo completamente nuevo ; un material muy resistente al calor y que llevaría de nombre: pyrex.

Pero todas las cosas cuestan y máxime si -como entonces- te pilla en pleno periodo de Guerra. Las fábricas no estaban para inventos; apenas sí daban abasto para fabricar material militar, conque ... que no viniera éste pidiendo que investigaran y fabricaran algo y aún encima con materiales nuevos para así hacerse un cafetín... Estaba prohibido fabricar cualquier cosa que no fuera material militar . ¿Es que no lo sabía?

Pero Schlumbohm (en la imagen) no se acoquinó con la prohibición, creía en su invento y así se lo hizo saber ni más ni menos que a Franklin Delano Roosevelt, forofo del café y para más inri Presidente de los EEUU.

...No siempre el enviarle una carta a un alto cargo sale bien ni obtiene respuesta, pero en este caso está claro que a Roosvelt le gustaba de verdad el café. Schlunbohm obtuvo permiso para fabricar su cafetera , y el nuevo chirimbolo salió al mercado bajo el nombre de
Cafetera Chemex.

Desde entonces hasta los nuevos chismes que con la misma máquina te preparan café o chocolate ha llovido un rato, pero sea como fuere, lo cierto es que hoy día eso de que en un pispás cómodamente en tu casa y en un santiamén puedas prepararte un café como dios manda, podemos decir que es un verdadero lujo. Debe de serlo cuando costó inventarlo ni más ni menos que un milenio. ¿No?

Increíble, pero cierto


20 comentarios:

Cata dijo...

¡Cómo me alegro de haber tenido que volver tan prontísimo del trabajo y así darme el gusto de poder acercarme hasta aquí! Es tan interesante lo que sueles contar...

Leyéndote he recordado una madrugada entre compañeros de trabajo haciendo entre todos un informe urgente. En el estudio teníamos café, pero por entonces la cafetera no estaba "operativa". Lo que sí teníamos era una media de nylon nueva de las que utilizábamos para colar mezclas de cera-resina. Como a ratos se nos cerraban los ojos, decidimos hacer un café de puchero y colarlo después a través de la media. El brebaje caliente hacía apretar firmemente los ojos cuando se tragaba, pero tuvo la cualidad de mantenernos despiertos hasta terminar la tarea.

¡Qué agradable que me lo hayas recordado! Siempre es una gozada leerte y aprender algo nuevo.

Un besazo muy agradecido.

fandestéphane dijo...

Femmmmmmmmme, te voy a contar un secreto y te lo puedes creer que es bien cierto.
No bebo café desde hace más de 35 años. Ni cortado, ni con leche, ni descafeinado, ni carajillo ni nada. Y por supuesto NUNCA EN MI VIDA HE HECHO CAFÉ EN NINGUNA CAFETERA, no sé ni abrirla, porque ni lo he intentado.
Hace unos doce años, fuí a visitar a un cliente y después de saludarnos me dice... vamos a tomar un cortado. Yo, mientras llegábamos al bar, iba pensando de que me pediría el zumo, si de naranja o de melocotón. Nada más entrar mi cliente pega un grito y dice... Pepe (pongo Pepe pero no recuerdo el nombre) DOS cortados.
No tuve cojones para pedir otra cosa y me lo bebí sabiendo que pronto llegaría mi final. Los retortijones y las cagarrinas que me entraron todavía lo recuerdo como si fuera ayer. Me puse a morir
y todavía me estoy muriendo...

No sé que hago aquí, jajaja con el nombre que le pusiste a tu blog...

Besitos con sabor a caldo de pollo

tecla dijo...

Cuentas unas historias entrañables Femme, y también me he reído a gusto con Fandestéphane.
Yo sí he probado en mi pueblo el café de puchero hecho en la lumbre.
Chisporroteando las ascuas y subiendo a la vez el aroma del café por la mañana.
La boca se me hace agua.
No tiene nada que ver con el actual.
Aunque también están muy ricos los de según qué bares.
Esa es la verdad.
Pero aquel café de puchero de barro junto al fuego de troncos de olivo....
AAAayyyyy.

Me encantan tus historias.
Felicidades.

Elvira dijo...

Yo no puedo tomar café -lo tengo prohibidísimo- pero me encanta su olor. Cuando me entra por la ventana desde otras casas, o cuando está mi hija y lo prepara, lo voy olfateando encantada.

Lo de las cabras lo sabía, pero todo lo demás, ni idea!!! Muy curioso. ¡Cuánto sabes, mujer de chocolate y café!

Besos

pluvisca dijo...

Qué gustazo leer esto, con lo que me gusta a mi el café, ese olorcillo, es que es una delicia.

recuerdo hacer el cafe como tu dices colándolo con un colador de tela...de pequeña lo hacían asi en casa

Ahora hay cafeteras de todos los gustos, tamaños y servicios...pero para mi, el mejor café es el del bar...lo siento...

He aprendido un montón de cosas con todo lo que cuentas, la verdad es que por haber ido a la Luna, hemos sido muy cazurros con lo de la cafetera jjaja

Niña, sólo leer ya olia a cafetito recien servido uhmmmm

Besos cafeteros

jorge dijo...

Menos mal que me has instruido.

No sabia que existian esas maquinas.

Yo bajo, entro en el café y oido uno con leche.

jijijijijijijijijijiji

carmensabes dijo...

Me apasiona el mundo del café, soy adicta a él y a tantas cosas jajaja, bueno fíjate que yo todavía me sigo levantando y lo primerito es hacerme mi cafetín de puchero, no se tarda nada y sabe tan rico, me hace sentirme bien, lo necesito, no sólo la cafeína sobre todo el poner el café en puchero, esperar a que hierva el agua, todos los pasos.
Como tantas otras cosas, es una delicia que te hace la vida más cálida, con mejor sabor.

Me encanta la imagen de Michael S. Lewis.

Un besazo mujer.

Elvira dijo...

Ah, Femme, me olvidé de decirte algo en mi blog: el brezo ese que te he recomendado no florece en otoño sino en invierno, en Febrero suele estar precioso. Besos

Lu dijo...

Q gusto es leerte Femme. Siempre tan agradables, atinados y hogareños tus post, transmitiendo ese calor abuelístico de antes (debe estar en tus genes), tan perdido en estas épocas.
La historia la conocía por partes pero x suerte ahora tengo la versión completísima.
Se lo voy a mostrar a mi mon cher q es amante nato del café.
Besos de moccachino.
(Justo ayer preparé uno en casa, con licor de chocolate y menta... una delicia)

colibrí dijo...

Hola Femme...la verdad es que cafetera, lo que es cafetera no soy...pero mi café con leche matutino no me lo quita nadie. POr la tarde ya no que luego no duermo :)
Pero que suerte tener una abuela que te haga café depuchero, a mi madre es el que má le gusta y en el publo se hace en una cafetera de esas que ni filtro ni nada...solo tiene un pitorro, sería una especie de cafetera de esas americanas.
Lo de las cabrasme ha sorprendido y que tardaramos tanto en inventar una cafetera también....

También hay cafés y cafés..porque si te tomabas uno en la facultad de filosofía y letras ya podías hacer turno e el baño, jajaja

Me ha gustado mucho saber los antecendentes del café y de la cafetera..MUCHAS GRACIAS...
Te mando un beso ... aromático.

Yor style_living dijo...

Y merece mencion el italiano Bialetti por la invenciòn la cafetera tipo Moka, que es la se usa en la mayoria de las casas. Aunque ultimamente esta muy de boga las pequenas maquinas espresso.
Saludos

Montse dijo...

¡Ummm!
Entro aquí y huele a café.
Ese aroma de madrugón de invierno y de tacita de domingo después de comer.
Lo tomo solo, humeante y sin azúcar.
Su gusto amargo y su color, todo me gusta ¡soy una tremenda consumidora de café! y de tí, Femme, de tu "Póngame.." soy una auténtica adicta.

Saber esta historia sobre la cafetera ha sido un placer, tanto como ver esa tacita que tienes al final del blog ¡caray, que parece que huele y todo!
¡Umm!

¿Por casualidad sabes a que viene eso de decir "estás como una cafetera", cuando alguién está algo pirao?
Besicos, guapa.

Marina dijo...

¿Sabes ardilla que no me gusta el café? Lo siento, me encanta el olor, su textura... pero no puedo probarlo, lo he intentado de todas las formas, me han engañado, incluso me han obligado.. pero no puedo con su dabor... yo soy más de chocolate.
Te quiero mi peke.

faladomi dijo...

huele a café hogareño por aquí

Besos otoñales

Alina dijo...

Hola Femme, no te imaginas cuantos recuerdos me has traido con este post! Cafe en puchero...mi abuela...pasados tiempos felices...que bonito! Me encanta visitarte pues sale una con la certeza de haber aprendido algo interesante y diferente. Un abrazo.

Teresa dijo...

Yo molía el café a mi abuela, era como un ritual. Ella siempre decía que café hervido café perdido. El truco era que no llegara a la hervir. Olía de rico, que no veas.

Tarde mucho en hacerme una cafetera empedernida, ahora tomo menos y descafeinado, me encanta el café express y cuando lo echo de menos, me bajo a la cafetería y me pido un mediano, uhmmmmm que rico, un cigarro y para casa. Porque ya el café esta haciendo su daño, la migraña llega antes de que yo llegue a casa. En fin, que me estoy haciendo mayor, jo..........


besitos ratoncita...

Femme d chocolat dijo...

Ah, qué agradecida eres, Cata. Gracias a tí por tu comentario, guapa.

Jajajaj, dí que sí, que antiguamente se hacían las cosas así, colándolas con media.
...Y yo que pensaba que más de uno me diría "¿puchero?", jajaj y me he encontrado con que casi todos vosotros sabeis lo que es y además lo habeis probado!, Ole qué bien ^_^

Un besote agradecido a tí.
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Jajajaa, sí, exacto!, Fande, la pregunta es : ¿qué corcho haces aquí? porque desde luego por lo sugestivo del nombre -para tí- no sería, jajaja.

Besos con caldo de pollo, sí, jajjajajajajaja

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Ah, qué delicia, Tecla, con chisporroteo y todo. Con lo bonito que es...
Pues fíjate que a mí el café de los bares no me acaba de gustar demasiado...(salvo excepciones...) Me he acostumbrado al mío y la verdad es que el de por ahí se ma hace raro. Ni flojo ni fuerte, sino raro.

jajaja pa rara yo! ^_^

Me encanta que te gusten. Un besote grande
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La verdad es que su olor es entrañable, es de "hogar", o al menos de mi hogar , en el que las cafeteras se miden por litros...

Ya sabes que no puedo estarme quieta, y cuando tengo un ratejo tonto me da por leer. Así que al final , con tantas horas leyendo... algo se queda en la mollera.

Besos

Femme d chocolat dijo...

Sí, pluvisca, también en la mía se usaba ese colador blanco que dices.

La verdad es que ahora hay de todo, mira, el día que vi que ahora hay una "nespresso" de esas ( aunque creo que de otra marca) que aun encima hace chocolate... ya me pareció la perfeccción más total!, jajajja

A mí el de bar se me hace demasiado concentrado ( y mira que yo lo tomo superfuerte)

Olía con sólo leer? jajaja,yupí yupiiiii, mira que bien que ahora is etrandas tiene efectos especiales...

Un besote, cielo
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Has visto ,Jorge, no hace mucho que existen , pero al final la inventaron! ^_^

Bueno, si te va bien el método oído cocina ¿para qué cambiar? no te parece...?

^_^

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Ah, tú de mi cuerda pues, Carmen,Yo soy adicta también ( y eso que ahora noto que tomo menos..pero aún así, del casi-litro no bajo)

No me digas que eres de las del puchero!!!!!!! fíjate que eso no me lo esperaba. Te imagino siempre apresuradilla con el trabajo y actividades y tal.
Qué bueno ver que de verdad eres una fan del café hasta el punto de """"perder""""" tu tiempo en hacerlo como dios manda!

Sí, la imagen es estupenda, es medio Dadá.

Un besazo, guapa

Femme d chocolat dijo...

Aps, ahora voy a mirar, Elvira, gracias!

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Gracias Lu, trato de que queden justamente eso que dices: hogareños. Gracias por apreciarlo.

La verdad es que soy bastante "abuela" yo, me gustan las cosas de antes ( ojo, tambiénlas de ahora) pero hay algunas de antes que tienen tanto encanto que me parece tonto dejarlas arrumbadas. Creo que hay que rescatarlas, si no todas al menos sí algunas.

Oyee, qué rico eso que preparas!!!! yo quiero unoooooooooooooooo

jaja , un besote

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Yo hace siglos que no tomo café con leche. Lo mío es puro café en vena, sin más aderezos.

Jajajaja, sí, la cafetera de pitorro esa que dices sería la del oeste que te digo... jajaja

A mí también me sorprendió que costase tanto en inventarse, parece mentira, verdad? Pues ver para creer!

Un besote!!!!
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Ya lo creo que sí, YOR STYLE!, gracias por la aportación. Me encanta cuando añadís datos e información. Eso hace vivo y más complato el blog.

Yo soy de las de cafetera a rosca , y de metal. Todavía

Un beso
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Tú como yo , Montse, yo sí le pongo un pelín de azúcar, pero poquísimo, sólo prque mi café se puede cortar con serrucho casi casi, que si no... lo tomaría a pelo.


Me chifla que seas adicta a mi blog, Montse. Para mí es un honor que me digas eso.

GRACIAS AMIGAAAAAAAA

Pues ... lo de la frase... a ver, si pensamos que estar como una cafetera es casi casi sinónimo de estar como una cabra, y sabemos que el origen del café fue la famosa cabra saltarina y medio enloquecida.... digo yo que una cosa tendrá que ver con la otra y que posiblemente el "cafetera" no se refiera tanto al chirimbolo en sí(uséase el aparato), sino a la cabra cafetera, o sea a la cabra amante del café. Digo yo , eh?????

Pero véte a ver,jaja. La verdad que no lo sé .

Un besico, cariño
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Femme d chocolat dijo...

Anda!, tu como el Fande pues , Marina... jajaja a pesar de ello estás aquí!!!!!! ^_^

Bueno, tomar chocolate es una buena opción también!, ven que te invito a uno.

Yo también te quiero!
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Hola faladomí, qué bueno verte por este cafetín.

UN ABRAZO, GUAPA
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Ah, qué bien , Alina, me encanta leer que a veces os hago rememorar cosas agradables que -quizás- estaban ahí algo olvidadillas. Me gusta eso.

Sí, es hermoso recordar tiempos felices, unaue sea con gentes que ya no están. Pero quedan sus recuerdos y se nos pone una sonrisa. Eso es bonito

Me alegra que te guste venir.

UN BESO GRANDOTE GRANDOTE
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SÍII, EXACTO, TERE, también yo era la encargada de darle al molinillo, jajajja ( eléctrico) pero no creas, en casa mi madre compró uno de los antiguos de manivela y de ese también me encargaba yo, aunque era un tostón porque en el cajetín no cabía tanto como tomábamos y siempre había que estar moliendo, jajajaja

Haces bien en de cuando en cuando darte un caprichín, lo malo es lo caro que lo pagas ... a base de migrañas se quitan las ganas.

No te estás haciendo mayor... lo que te estás es volviendo una mimosaaaaaaaaa, jajaaja

Ven que te apachurro con abrazo de osaaaaaaaa

Besos, ratonci