sábado, 8 de noviembre de 2008

La copa Melba, un amor de melocotón



La Copa Melba,

un amor de melocotón



Hubo un tiempo en el que la Copa Melba era una sofisticación entre las ofertas de postres de los restaurantes. Una creación venida de las manos de uno de los más prestigiosos chefs de todos los tiempos: Auguste Escoffier , como homenaje personal a una mujer ...

Ella era Hellen Porter Mitchell, más conocida como Nellie Melba, una de las más famosas sopranos australianas. Su ansias de triunfo la habían hecho abandonar la tierra que la vio nacer para desarrollar sus aptitudes en París . Y fue en una de sus grandes representaciones de ópera cuando su vida y la de el gran maestro de las cocinas, se cruzaron.

Representaba Nellie el papel de Elsa en la ópera Lohengrin, en el Covent Garden de Londres, cuando decidió enviar unas entradas al chef estrella del Hotel Savoy en el que se hospedaba . El, era nada menos que Auguste Escoffier -un enamorado de la lírica y especialmente de aquella voz “de miel” entonces salsa de todos los saraos y óperas del mundo- .


Tan impresionado quedó con la performance de Madame Melba, y tan desatada su pasión por aquella dama de redondeces tan interesantes y canto angelical , que al día siguiente, cuando finalizaba la cena con la que la cantante agasajaba a unos amigos, al llegar el momento del postre, se apagaron las luces y bajo la luz de las velas Escoffier se presentó con una entrada digna de el último acto de Lohengrin.

Sobre una gran bandeja de plata emergía un majestuoso cisne tallado en hielo entre cuyas transparentes alas había insertado un reluciente timbal de plata, en cuyo fondo -deslizado un fino lecho de helado de vainilla-emergían tiernos melocotones en almíbar en un afrodisíaco jarabe de olorosa vainilla todo ello envuelto en una apoteosis de azúcar hilado . Emplatado y reflejado sobre bandeja de rica plata, fue un efecto contundente, imaginad: dos diamantíferos cisnes centelleantes bajo la caricia cimbreante de mil velas . El Savoy en fiesta, entre aplausos, vítores, y champán a raudales aclamó a aquel pequeño dios mientras Madame Melba, maravillada -pues el helado era algo que la enloquecía y apenas se permitía para proteger sus cuerdas vocales-, agradeció a Escoffier su generosidad . En aquel entonces , corría el año 1894, la dulce novedad recibió el nombre de Les Pêches au Cygnes algo así como "Melocotones al cisne"


Tiempo después, los dos personajes volvieron a encontrarse , esta vez en el Ritz de París, allí Nellie le recordó al gran chef aquella noche memorable , pero para ese entonces éste ya se había dado cuenta de que los melocotones y el helado no llegaban a lograr lo que él pretendía transmitir. Y fue el 1 de julio de 1899, al inaugurarse el Hotel Ritz Carlton en Londres, cuando probó agregarle ese algo que faltaba: el fino perfume de las frambuesas frescas ; un puré de frambuesas con kirsch.

¡Ahora sí!, aquella era la receta definitiva de los Duraznos Melba, o Melocotones Melba conocidos también como Copa Melba . El cocinero envió a un mozo para que le presentara el plato a la diva, y a ésta le gustó tanto que preguntó cómo se llamaba; ni corto ni perezoso Escoffier le mandó una nota preguntándole ¿Me permitiría llamarlo Pêches Melba? Y así fue como el postre quedaría definitivamente bautizado.


Puedes leer el resto del texto y la receta , AQUI
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4 comentarios:

LUISA Mª dijo...

Querida femme... entre café, chocolate, pasteles y pinturas me apasiona tu espacio... cada día te superas...

GRACIAS POR TU TRABAJO. Y como para Abriles, MILBESUS EXTREMEÑUS.

carmensabes dijo...

Ummmmmm, divina entrada femme!!, que interesante la historia del postre melba...sensual...apetecible 100x 100...me encantó!

Un abrazo

jorge dijo...

Interesante.

Algunos componen canciones o versos.

Escoffier no sabia de musica ni de rimas, pero si de imaginacion.

estupenda informacion

la copa melba me encanta

Abriles dijo...

Querida Choco, contigo se aprende disfrutando, además, logras abrir el apetito de cualquiera...hummm...¡que postre...eres una tentadora pecaminosa! ;-P

¿Sabes que podrías ser una buena profe?
¡Tus alumnos no querrían irse nunca de tus clases!

Smuacksss guapetona...