martes, 14 de octubre de 2008

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Imagen: Mary Cassat

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La balada del café triste
Carson Mc Cullers


La bebida de la señorita Amelia tiene una cualidad especial. Se nota limpia y fuerte en la lengua, pero una vez dentro de uno irradia un calor agradable durante mucho tiempo.

Y eso no es todo.

Como es sabido, si se escribe un mensaje con jugo de limón en una hoja de papel, no quedan señas de él. Pero si se pone el papel un momento delante del fuego, las letras se vuelven marrones y se puede leer lo que contiene.

Imaginen que el whisky es el fuego y que el mensaje es lo más recóndito del alma de un hombre: sólo así se comprende lo que vale la bebida de la señorita Amelia. Cosas que han pasado inadvertidas, pensamientos ocultos en la profunda oscuridad de la mente, de pronto son reconocidos y comprendidos.
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Lee AQUI el fragmento completo



2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Precioso...no conocía este escrito!

femme d chocolat dijo...

Gracias