viernes, 17 de abril de 2009

El corazón es un cazador solitario

Imagen: Tavik Frantisek Simon




El corazón es un cazador solitario
(fragmento)



Había en el pueblo dos mudos que estaban siempre juntos. Todas las mañanas, temprano, salían de la casa en la que vivían y caminaban calle abajo, tomados del brazo, hacia sus tareas.
Los dos amigos eran muy diferentes. El que siempre caminaba delante era un griego soñador y obeso, que en el verano solía vestir camisas de polo amarilla o verde, metida en su pantalón descuidadamente en la parte del frente y colgándole en la parte posterior. El otro era alto. Sus ojos tenían expresión viva e inteligente, y siempre estaba inmaculada y sobriamente vestido.
Todas las mañanas los dos amigos caminaban juntos y silenciosamente hasta que llegaban a la calle principal del pueblo. Entonces, cuando arribaban frente a cierto negocio de frutas y confituras, se detenían por un momento en la acera.
El griego, trabajaba para su primo , que era el propietario del negocio. Su trabajo consistía en hacer bombones y dulces, desembalar las frutas y mantener limpio el sitio. El mudo más delgado, casi siempre ponía la mano sobre el brazo de su amigo y le miraba al rostro un segundo antes de dejarlo. Después, cruzaba la calle y caminaba solo en dirección a la joyería en la que trabajaba como grabador de plata.

Al promediar la tarde se encontraban. El delgado volvía a la frutería y esperaba al otro que solía encontrarse desembalando perezosamente un cajón de duraznos o melones. Pero antes de partir, abría siempre la bolsa de papel que había mantenido escondida durante el día en uno de los estantes. En su interior, un pedazo de fruta, muestras de confituras, o el extremo de un embutido.
Por lo general, antes de marcharse, se dejaba columpiar frente al mostrador que había al frente, y en el que se guardaban carnes y quesos. Deslizaba la puerta posterior, acercando la mano hacia alguna golosina.
A veces su primo no le veía. Pero si se daba cuenta, miraba al mudo con una expresión de advertencia tensa y pálida. Durante estas escenas, el flaco, permanecía muy erguido, con sus manos en los bolsillos, mirando hacia otro lado.

Al ocaso, como siempre, los dos mudos regresaban lentamente a casa



Carson Mc Cullers
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MI agradecimiento a Elvira , del blog Flores y palabras, por descubrirme al fantástico pintor que ilustra este fragmento
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10 comentarios:

Elvira dijo...

¡De nada, guapa!! Muchos más pintores me has descubierto tú a mí.

Me ha encantado el relato, los estaba viendo a los dos. Si es que para ser amigos no hace falta hablar mucho, pero otras cosas son muy importantes, como saber cuidar del otro y acompañarle.

Besos ^_^

carmensabes dijo...

Muy bonito el fragmento, el silencio frecuentemente es una vía de comunicación "no verbal! excepcional...

El cuadro es tremendamente hermoso!!!

Bién por Elvira!!!

Abrazos!!!!

Montse dijo...

Qué buena complicidad da la amistad!
Igual en la amistad como en el amor, sobran las palabras y basta una mirada o un gesto.
Bello relato y romántica imagen.

femme d chocolat dijo...

Es verdad, para ser amigos , Elvira, lo único que hace falta es Amistad, con todo lo que eso implica . Y acompañar es importantísimo, no nos damos cuenta de lo que verdaderamente significa esa palabra.

UN BESO

**********
Cierto, Carmen , pero para eso ha de haber empatía. Dos tienen que mezclar, si no: no se entienden.

Abrazos!

*****
Exacto , Montse, en el fondo la amistad es otra variante del amor, quizás la más honesta y duradera.

Un abrazo

jorge dijo...

Con este libro descubri a Carson. Lo compre exclusivamente por el titulo (que me encanto).

El cuadro genial.

La compañia necesaria, la complicidad de la afinidad. Lo que nos mejora el dia.

María Diez dijo...

Qué sano es saber mirar hacia otro lado, con todo lo que esto implica.
Y qué bueno es tener a alguién que empatice con nosotros tal cual somos, sin reservas ni fisuras.
Un amigo es aquel que aún conociendote mejor que nadie está siempre a tu lado.
Una linda entrada.
Un beso

mojadopapel dijo...

Un amigo es una persona con la cual puedes pensar en voz alta. Besos y tambien le doy las gracias a Elvira.

Femme d chocolat dijo...

Yo leí primero el otro, Jorge, el de "La balada del Café triste" ( pero bien es verdad que ambos estaban en casa, la casa familiar)

Hace poco sacaraon un recopilatorio gordote con todos sus cuentos , y la verdad que "pintaba" bien. Habrá que echarle un vistazo.
El cuadro ( todos los de él) son fantásticos, son absolutamente cálidos.

UN ABRAZOTE, me alegra verte

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Es que yo creo que un AMIGO es lo más difícil y valioso de encontrar, María, por eso, cuando se halla hay que cuidarlo tantísimo. Un AMIGO es para siempre

Gracias, un beso

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Jajaj qué bueno eso, Mojado papel, sí, hasta los sentimientos más escondidos, ¿no?, así es como debería ser.

Besos, bonita

el Kontra dijo...

El silencio en ocasiones hace más ruido que las palabras.

Aquí me quedaré... dijo...

Tengo las dos en casa y no las he leido

Es un fragemnto precioso.

Besos