miércoles, 1 de abril de 2009

Pregúntale al polvo

Imagen: Rolf Harris


Pregúntale al polvo
(fragmento)


La chica se movía como una bailarina, sus fuertes piernas de seda formaban montoncitos de serrín cuando sus zapatos raídos se deslizaban por el suelo de mármol. Los zapatos eran sandalias y llevaba las tiras de cuero aseguradas con varias vueltas alrededor de los tobillos. Eran unas sandalias que se caían a pedazos; el cuero trenzado se había deshilachado. Al verlos me puse muy contento porque era un defecto criticable que tenía la chica. Era alta, de espalda muy recta, tendría unos veinte años, impecable a su manera, con excepción de aquellas sandalias que estaban hechas un asco. Así que me puse a mirarlas con fijeza, intensidad y premeditación, e incluso giraba la silla y volvía la cabeza para seguir mirándolas, al tiempo que sonreía con burla y reía para mis adentros. Estaba dejando bien claro que sus sandalias me hacían tanta gracia como a ella mi cara, o lo que fuera. La situación produjo un efecto eficaz en la muchacha. Poco a poco se fueron apagando su bailoteo y sus piruetas, se fue limitando a correr de un lado para otro y al final acabó por servir los pedidos más bien con discreción. Estaba turbada y en cierto momento vi que bajaba los ojos con rapidez, que se miraba el calzado y que al cabo de unos minutos dejaba de reír; en la cara se le dibujó una mueca de resentimiento y al final no hacía más que mirarme con odio.




John Fante
Pregúntale al polvo

4 comentarios:

Elvira dijo...

Entiendo un enfado repentino, entiendo que alguien explote ante la repetición de un agravio, pero estas cosas frías y premeditadas me ponen los pelos de punta. Se nota el placer que le produce burlarse de la chica e incomodarla. Bufff!!!

Besos

Montse dijo...

Él mismo se delata. Lo único imperfecto que encontró fueron las sandalias y en eso se basó para descargar su odio.
Ella, en lugar de turbarse, lo que debía de habeer hecho es reirse a carcajadas y mirarse una y otra vez las sandalias del "supuesto delito" y así ser ella la que se burlara de él.
Besos,

el Kontra dijo...

Bellas las letras Femme, Fante es sin duda un grande. Gracias por comoartir. Beso.

Femme d chocolat dijo...

Dí que sí. A mí tampoco me gusta la premeditación ni la frialdad. Entiendo los impulsos, pero la frialdad... buf... No mola nada

La frialdad la entiendo sólo bajo el concepto de mantener la mente serena y "dejarlo estar", sin más.
Soy de las del refrán ese de "no hay mayor desprecio que no hacer aprecio"

^_^

Beso

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Todos pierden , Montse. Ël al principio -porque obviamente se sitió ninguneado- y después por haber caúido en la venganza, y ella por salirle el tiro por la culata y ver que en el fondo todos podemos "no dar la talla" en un momento dado. Pero AMBOS pierden.

Así al menos es como lo entiendo.

Besos

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¿Te gusta Fante? ^_^ La verdad que no sé porqué no ha tenido más fama por aquí.


un abrazo, Kontra