domingo, 21 de diciembre de 2008

Imagen: Ann Whelan Betts


T é
(fragmento)



James Cushat-Prinkly cruzaba por Hyde Park con dirección a la residencia de los Sebastable en un estado de ánimo de moderada complacencia. (...) Proponer matrimonio, incluso a una muchacha tan agradable como Joan, era un asunto más bien molesto; pero no se podía pasar una luna de miel en Menorca y después toda una vida de felicidad conyugal sin cumplir con este requisito. (...)
¡Las cuatro y media!. Frunció el entrecejo en señal de disgusto. Llegaría a la mansión de los Sebastable a la hora precisa del té. Joan estaría sentada frente a una mesa baja y tendida con una variedad de teteras de plata, jarritas de crema y delicadas tacitas de porcelana, detrás de las cuales surgiría el agradable campanilleo de su voz en una serie de preguntas intrascendentes sobre el té fuerte o claro; cuánta, si acaso, azúcar, leche o crema; y así sucesivamente. "¿Es un terrón? Lo he olvidado. Le gusta con leche, ¿verdad? ¿Desearía más agua caliente, si le quedó muy fuerte?"
Cushat-Prinkly había leído de estas cosas en cantidades de novelas; y en cientos de experiencias reales había comprobado que se ajustaban a la verdad. Millares de mujeres, a esta hora solemne de la tarde, recibían en medio de exquisitos cubiertos de plata y porcelana, mientras sus agradables voces tintineaban en un chorro de preguntas intrascendentes y solícitas. Cushat-Prinkly detestaba todo aquel engranaje del té de la tarde. Según su teoría de la vida, toda mujer debía tenderse en un diván o en un sofá, hablar con seducción incomparable o contemplar pensamientos indecibles, o podía limitarse a estar callada como un objeto para ser contemplado; y, descorriendo una cortina de seda, un pajecito egipcio debía traer en silencio una bandeja cargada de tazas y golosinas, que serían aceptadas sin palabras, así como así, sin tanta cháchara acerca de la crema, el azúcar y el agua caliente.

Si de veras el alma de uno estaba encadenada a los pies de la amada, ¿cómo era posible hablar juiciosamente de té aguado?




S a k i

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4 comentarios:

jorge dijo...

Excelente texto. Solo decir que menos mal que no todos pensamos que la mujer tiene que ser como se describe aqui.

En lecturas como esta es cuando nos damos cuenta que si que vamos progresando.

cuarentaydosymedio dijo...

Cuanta parafernalia y ritual para dar a conocer a una persona y a su familia que la amas… Dicen los expertos que los rituales son necesarios para hacernos conscientes de paso de una etapa a otra de la vida. Eso dicen los expertos… Me imagino que en el momento de la narración eran imprescindibles. Claro que el concepto de amor del tal James es muy particular, quizá propio de la época, hoy le pondrían apelativos poco cariñosos. A mi lo único que me entusiasma de los rituales es que suelen venir acompañados de buenas viandas.
Y sí, soy difícil de localizar, no hay blog, disculpa mi timidez. Solo me paseo de vez en cuando de la mano de mi amigo el fotógrafo y, con su permiso, voy de un lado para otro por los alrededores, sin ir muy lejos, que me puedo perder.

Marina dijo...

Yo, que levanto mi espada presto y a raudales por los derechos femeninos.... me recostaría muy fácilmente en un diván, saboreando mil delicias de té y golosinas servidas por cualquier paje, en compañía de mi gran amor. Sólicito me llevaría la taza a los labios seguida de un beso apasionado. Me dejaría mimar, cuidar y querer; así, sin complejos añadidos, con el alma en cada sorbo y con la mirada cómplice y presta para el amor. ¿Por qué no?
Los momentos de placer se buscan, los problemas seencuentran.
Un besito

Femme d chocolat dijo...

Gracias, Jorge. Saki (1870-1916) fue un escritor satírico un poco al estilo de Wilde , y a menudo sus relatos son de crítica social, no en vano fue articulista . Su objetivo ¡como no!, remover los conceptos de la "victorianamente encorsetada" sociedad inglesa. Y creo que lo consiguió.

Sí, afortunadamente vamos progresando...
Un beso gordo

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Demasiada parafernalia, verdad , cuarentaydos y medio? Si, la verdad es que es un alivio que las cosas ya no sean así, y que sólo sean necesarios 2, y el entendimiento, para emprender una vida en común. Sí, como le decía a Jorge, el momento en el que está escrito es el de de mayor "moralina" de la sociedad inglesa y el texto pretende ser un revulsivo, aunque no tan mordaz como habría escrito Wilde

Bueno, respecto al blog, no pasa nada, está bien mantener esa parcela de timidez ^_^. Yo mientras te iré siguiendo la pista cuando escribas en Puntos de vista, ok?

No te pierdas, no, ya te presto un ovillico de lana, para tirar del hilo.

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jajajjaa , Marina, me apunto, excepto a lo del paje . ¿ Se puede pedir que el paje sea el propio amor de una? lo digo porque eso ya debe ser la repera, no? Jo, si alguna vez estoy tumbada en el sofá y veo que quien quiero me trae hasta allí una copita de vino dulce y unas pastas, yo no sé .... igual me da un telele y todo! ^_^

Y sí, a lo de los mimos , complicidades y todo lo demás... me apunto, ¡ pero ya!

Un beso enorme